La interpretación de los instrumentos de teclado.
Del siglo XIV al XIX.
Howard Ferguson (Alianza Música, 2012)
La interpretación de los instrumentos de teclado.
Del siglo XIV al XIX.
Howard Ferguson (Alianza Música, 2012)
CLARA SCHUMANN
Resulta sorprendente que una
mujer del s XIX se dedicara a ofrecer conciertos de piano por toda Europa,
componer obras musicales, impartir clases como docente, ocuparse de la edición
de partituras de otros músicos y formara parte de la vida musical más activa de
su tiempo.
Clara Schumann, de soltera, Clara
Wieck, nació en un hogar de músicos. Su
padre, Friedrick Wieck, era
un afamado maestro de piano, y su madre era cantante. Desde su niñez, recibió
una formación musical minuciosa a partir de una rutina estricta, que
rápidamente dio sus frutos, convirtiéndola en una de las intérpretes más
afamadas de la época.
Casada con Robert
Schumann, al que conoció como alumno de su padre, no abandonó su carrera
concertística "no dejaré de ejercer mi arte,
porque, de hacerlo, me lo reprocharía eternamente”, y se convirtió en la principal intérprete de la obra de su marido y, después de la
muerte de éste, en editora de la misma.
Al mismo tiempo,
desarrolló una ingente labor como profesora de piano y como compositora, con
una obra que abarca géneros tan distintos como la música sinfónica, música de
cámara, composiciones para piano, música coral y lied, además de numerosos
arreglos de obras de Robert Schumann y Johannes Brahms
El mensaje de Igor Strawinsky
(Théodore
Strawinsky, 1907-1989)
“El arte postula la comunión, y es para el artista
una necesidad imperiosa hacer participar a otros
del gozo que él mismo experimenta”
El hijo del célebre compositor,
Théodore Strawinsky, pintor, recoge en esta monografía escrita en 1948, algunas
de las pulsiones vitales del músico que desbordó la creación artística, tanto
en la composición musical como en el ámbito del ballet –El pájaro de fuego, Petrushka
o La consagración de la primavera–,
gracias a su colaboración con Diaghilev y Nijinsky en la
primera parte del siglo XX. A través de un lenguaje cargado de simbolismo,
pasos y saltos contrarios a la idea de la belleza etérea de la danza, y una música
atrevida, disonante y estridente.
"La música es la única área donde el hombre realiza el presente"
Igor, tras leer el libro que le
envió su hijo a California, donde residía, le contestó por carta:
“Estoy totalmente encantado con tu libro, es a la vez convincente, inteligente e informativo, polémico en la justa medida en que debe serlo y extraordinariamente vivo”.
El presente texto nos brinda la
oportunidad de acercarnos a una de las personalidades más influyentes del siglo
XX, el gran compositor ruso, neoclásico y dodecafónico Igor Strawinsky.
ROBERT SCHUMANN
3 ROMANZAS, OP 94
Dentro de la escasa producción de Schumann para instrumentos
de viento, destacan sus Tres Romanzas, op. 94, para oboe con
acompañamiento de piano.
Se trata de la única obra que Schumann escribió para el oboe.
Son, en esencia, tres Lieder ohne Worte (Canciones sin Palabras) escritas para oboe y piano,
que fueron ideadas como un regalo navideño para su esposa, Clara.
Schumann utiliza numerosos recursos -armonía, dinámicas,
interválica, métrica, etc.- en ambos instrumentos para conseguir un amplio
abanico de sensaciones a lo largo de toda la obra y lleva hasta el límite -dentro del estilo
romántico- las cualidades expresivas del oboe, creando una obra en la que se
explota el fraseo de una forma que nunca se había hecho antes y que supone una
gran exigencia, tanto técnica como interpretativamente, para los dos
instrumentos.
En cuanto a los aspectos formales, la obra se divide en tres
movimientos, siendo la forma de todos ellos el Lied ternario, esto es, A - B -
A, con largas codas al final de cada movimiento. Además, los tres movimientos
conforman una macroestructura A - B - A también, ya que el primero y el tercero
comparten carácter, tempo y tonalidad predominante, mientras que el segundo es
muy diferente al resto, tanto armónicamente como en las indicaciones de tempo y
expresión.
Cabe destacar que es de los rarísimos ejemplos de música
romántica para oboe fuera del repertorio orquestal, lo que le otorga un valor
añadido.
Escritos sobre música
Jean-Jacques Rousseau (Ginebra, 1712-Ermenonville, 1778).
Jean-Jacques Rousseau fue un importante intelectual y filósofo en la Francia del siglo XVIII. Inquieto, curioso, crítico y hábil polemista, reflexionó y escribió acerca de disciplinas muy diversas, como la pedagogía, la botánica, o la música, de la que fue un amante apasionado.
En la presente monografía, publicada en 2007, y primera realizada en lengua castellana, se recogen algunas de sus disertaciones acerca de asuntos musicales de profunda enjundia e interés. Algunos de los capítulos como ‘El origen de la melodía’ o ‘Sobre la música moderna’, son solo algunos ejemplos que darían para amplias y animadas tertulias.
Sobre la música moderna —debemos recordar que se refiere a la ‘música moderna’ que avanza en el París de mediados del siglo XVIII— Rousseau escribió:
‘Hoy en día el público es tan reacio a todo lo que es novedad, tan contrapuesto a sistemas y proyectos, sobre todo en lo que atañe a la música, que a uno no le resulta posible ofrecerle nada sin exponerse a los efectos de sus primeras acciones, es decir, a verse condenado sin ser entendido’.
La presente obra, editada por la Universitat de Valencia, y conducida por Anacleto Ferrer y Manuel Hemerlinck, da cuenta, así mismo, de las agrias polémicas que Rousseau mantuvo con el compositor Jean-Philippe Rameau, que desataría en París La querelle des Bouffons –entre los partidarios de la música francesa o los de las nuevas estéticas, entre los que se encontraba Rousseau, que llegaban de Italia de la mano de Pergolesi y su Serva padrona–.
Y es que la música, como lenguaje provocador de emociones y sentimientos de muy diversa índole, tuvo y tiene la capacidad de abrirse camino e innovar, de proponer nuevos rumbos a través de estéticas, que, en su momento, son consideradas trasgresoras. Recordemos lo que siglos antes, en el mismo lugar, maestros del Ars Antiqua opinaban sobre las nuevas propuestas que se abrían paso con el Ars Nova. La música, como venimos diciendo, solo precisa de un único visado para desarrollarse en el tiempo: esto es, la atención y el interés del público.