5 de junio - JOSÉ FERNÁNDEZ GARCÍA “PEPE PEÑANES"

MAESTRO GAITERO DE TRADICIÓN



El pasado miércoles, 5 de junio, visitaba el Conservatorio Profesional de Música “Anselmo González del Valle” de Oviedo, José Fernández García, más conocido en los ambientes de la música tradicional como “Pepe Peñanes”. Este maestro gaitero, que nació en Peñanes, concejo de Morcín, hace 82 años, ha acompañado a los más afamados cantantes de asturianada y a grupos de baile como “Nocéu” de Trubia, con los que ha llevado la música asturiana por festivales de varios países de Europa.

“Pepe”es un músico autodidacta, apenas recibió cinco clases de Antón “El pinche”un afamado gaitero de la zona de Uviéu en los años setenta del pasado siglo cuando comenzó a tocar, pero este hecho no le impidió aprender un sinfín de melodías e ir conformando un repertorio extenso. 

En el encuentro mantenido, organizado por la especialidad de gaita, compartió generosamente sus saberes con alumnos y profesores en un animado taller en el que pudimos oírlo tocar alguna de las melodías de su repertorio. Así mismo, varios alumnos interpretaron alguna de las piezas más emblemáticas de “Peñanes”, como la jotao la muñeira.

Para finalizar este emotivo taller, Elías Alonso, Jefe de Estudios del Centro, le entregó un pequeño obsequio como agradecimiento por su visita.


24 de abril - VI PRIMAVERA BARROCA

FORMA ANTIQVA


La agrupación asturiana, Forma Antiqva, ofrecía en la tarde de ayer, miércoles, 24 de abril, en una rebosante Sala de Cámara del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo: “Notte italiana. Música del seicento para consort de continuo”. 
Los alumnos del Conservatorio Profesional de Música “Anselmo González del Valle” de Oviedo presenciaban el fantástico programa que, perteneciente al Ciclo de Conciertos VI Primavera Barroca, nos proponía “indagar en la transición de la música vocal a la instrumental”. 

VIAJE DE FIN DE ESTUDIOS - VIENA 2019


El pasado mes de marzo, los alumnos de los últimos cursos, acompañados por los profesores, Víctor Castro y Yolanda Galindo, disfrutaban del ya tradicional: Viaje de Fin de Estudios a Viena.
La expresión de sus rostros, a pesar del cansancio acumulado, deja entrever lo bien que lo pasaron y lo mucho que aprendieron de la experiencia.

GALERÍA DE IMÁGENES

ENTREVISTA A COVADONGA GARCÍA-TRUÉBANO MENÉNDEZ

PREMIO FIN DE GRADO PROFESIONAL 2018: FLAUTA TRAVESERA


Crónicas.- ¿Esperabas este resultado?

Covadonga.- Me presenté al Premio para tocar y disfrutar. No me había creado ninguna expectativa al respecto. Dado que este curso no estoy realizando estudios superiores de música, tener el objetivo a corto plazo de prepararme para la fase de concurso supuso un empuje para volver a la práctica diaria con el instrumento. 

C.- De las dos obras que interpretaste para la prueba, el Concertino op.107 de Chaminade y el Concierto en Sol M de Stamizt, ¿cuál te resultó más complicada?

Covadonga.- La obra libre, Chaminade, es mucho más difícil. Ya la había estudiado en sexto, pero no me importó retomarla, ya que es una pieza que me encanta. Me siento cómoda tocándola y pensé que podría lucirme. 

C.- ¿Cómo fueron los momentos previos al Premio? 

Covadonga.- ¡Horribles! Me hacía mucha ilusión tocar y me encontraba con ganas, pero mientras esperaba en los camerinos, me notaba especialmente nerviosa e impaciente. Estaba deseando subirme al escenario de una vez por todas. De hecho, en cuanto empecé a tocar se esfumaron todos los nervios anteriores. Me olvidé del público y pude concentrarme en lo que había venido a hacer: tocar. 

C.- ¿Crees que es importante la forma de estudiar para obtener buenos resultados? 

Covadonga.- Es la base. Estudiar no consiste en repetir una y otra vez la partitura. Si bien, las horas de práctica son imprescindibles, el modo en que son utilizadas marca la diferencia entre obtener buenos o malos resultados. 

C.- ¿Cuánto tiempo dedicas a la práctica con el instrumento?

Covadonga.- Depende del tiempo del que disponga, aunque sí, es cierto que practico diariamente. Prefiero tocar menos cada día si no tengo demasiado tiempo, y no acumular todo el trabajo en algunos días determinados. 

C.- ¿Con qué edad empezaste a tocar tu instrumento?

Covadonga.- Con ocho años. Ya hace diez que toco la flauta desde que comencé mis estudios en la Escuela Municipal de Música de Oviedo. 

C.- ¿Por qué elegiste la flauta? 

Covadonga.- Antes de inscribirme en la Escuela, soñaba con ser pianista, pero una vez dentro, durante la demostración de instrumentos, me cautivó el sonido de la flauta. Esto, sumado a la atracción que sentía por tocar en la banda o en la orquesta, consiguió que me decidiese. Nunca me he arrepentido.  

C.- ¿Cómo ha sido compaginar los estudios del Instituto con los del Conservatorio?

Covadonga.- No ha sido fácil, sobre todo en 2º de Bachiller. Pero con una buena organización, puedo asegurar que me ha dado tiempo a todo, ¡incluso a salir con los amigos! No considero que me haya perdido nada, todo lo contrario, he tenido la oportunidad de vivir momentos especiales gracias a la música y lo que ello implica. 

C.- ¿Recomendarías tocar algún instrumento?

Covadonga.- Todos deberían tener derecho a probar. Estudiar música, me parece igual de necesario que trabajar otras asignaturas, como la lengua o las matemáticas. 

C.- ¿Qué papel han jugado tus padres en estos buenos resultados? 

Covadonga.- Aunque mis padres no fueron los “culpables” de que yo me iniciara en los estudios musicales, ya que fue una iniciativa personal, su apoyo ha sido decisivo.

(Entrevista realizada el 30 de noviembre de 2018)

CURSO DE AARÓN ZAPICO




EXCUSATIO NON PETITA… LICENCIAS Y OBLIGACIONES DEL INTÉRPRETE MODERNO ANTE LA MÚSICA ANTIGUA


Es el título del curso teórico-práctico de interpretación de la música anterior a 1800, que el clavecinista y director de orquesta especializado en música antigua, Aarón Zapico, imparte en nuestro Centro hasta finales del mes de abril.  


A lo largo del curso, organizado por el CPR de Oviedo dentro del programa anual de formación del profesorado, se desarrollan los siguientes aspectos: 

- Recopilación de instrucciones
Escritos, artículos y manuales contemporáneos. Tratados fundamentales escritos antes de 1800. Tablas de ornamentos. Prólogos de compositores.
- Estudio comparativo. 
Evolución de la interpretación de la música antigua a lo largo del s. XX. Compositores contemporáneos dirigiendo música antigua. El ejemplo Britten. Bach en el piano. Bach en el clave. Comparativa estética y de métodos entre una orquesta sinfónica y una de música antigua.
- Bajo Continuo. 
Nociones teóricas (y prácticas) del Bajo Continuo
- El arte de tocar el clave en Francia
Estudio de las instrucciones de Fr. Couperin y su traducción práctica. Trabajo sobre los Preludios contenidos en el libro.  Hay que señalar que, aunque se trate de repertorio específico de tecla, los demás instrumentos trabajarán sobre este repertorio y, según el caso o interés, se abordarán ejemplos de las Sonatas Metódicas de Telemann o el Opus V de Corelli, más adecuadas a otros instrumentos melódicos
- El estilo libre italiano. 
Estudio del prólogo de G. Frescobaldi y su traducción práctica. Trabajo sobre Canzonas, Arias, Toccatas, etc, para instrumento solo o pequeña agrupación. El caso Bach. Tocar en la manera cantable: Invenciones y Sinfonías. Trabajo en todos los instrumentos. La Suite barroca. Diferenciación de las danzas: tempo, articulación, carácter y ornamentación. 
- Colorear la partitura.  
Trabajo sobre repertorio libre: identificar el tempo, añadir dinámica y agógica, ornamentar.


  

ENTREVISTA A IRENE HERRADOR SANZ

PREMIO FIN DE GRADO PROFESIONAL 2018: ESPECIALIDAD OBOE


Crónicas.- ¿Era la primera vez que te presentabas a un Premio de Oboe? ¿Esperabas este resultado?

Irene.- Ha sido toda una sorpresa. Nunca me había presentado a ningún Concurso de Oboe, así que no sabía como iba a responder ante esa situación. Además, la otra oboísta que se presentaba también demostró tener muy bien nivel. El curso pasado me trasladé a vivir a Oviedo desde Palencia para finalizar el Grado Profesional de Música e iniciar Economía Bilingüe en la Universidad de Oviedo. Después de tantos cambios y novedades en mi vida, haber conseguido acabar el Grado Profesional ya me hace sentir orgullosa. ¡Obtener el Premio ha sido lo máximo!

C.- ¿Cuál de las obras que interpretaste te resultó más complicada? ¿Por qué elegiste el Cuarteto para oboe en Fa Mayor KV 370 de Mozart como obra libre? 

I.- La obra obligada, el Primer Solo de Concurso de Colin, me parece una pieza muy difícil. Aunque la obra libre también tiene su complejidad, el hecho de haberla trabajado en clase con mi profesor, José Ferrer, me dio mucha seguridad. 

C.- ¿Cómo fueron los momentos previos al Premio? 

I.- Fue una mezcla de emociones. Estaba muy nerviosa, pero al mismo tiempo tenía muchas ganas de tocar y mostrar mi trabajo al público.

C.- ¿Crees que es importante la forma de estudiar para obtener buenos resultados? 

I.- Es importante centrarse en las dificultades y los detalles. Tocar la obra de arriba abajo no suele ser muy eficaz. 

C.- ¿Cuánto tiempo sueles dedicar al instrumento?

I.-Estudio diariamente, alternando la práctica del instrumento con las asignaturas de la Universidad. No es una buena idea dejarlo todo para unos pocos días de la semana. 

C.- ¿Estás actualmente cursando Estudios Superiores de Música? 

I.- No, veo imposible compaginar los Estudios Universitarios con los Estudios Superiores de Música. Me gustaría continuar en cuanto acabe en la Universidad. Tocar en la Orquesta de la Universidad me consuela mientras tanto.



C.- ¿Qué repertorio estás preparando actualmente? 

I.- Estoy centrada en las Seis Metamorfosis de Ovidio de Britten. 

C.- ¿Con qué edad empezaste a estudiar música? 

I.- Empecé con ocho años en el Conservatorio Profesional de Palencia. Una prima que estudiaba allí me abrió los ojos. Fue por iniciativa personal. 

C.- ¿Por qué elegiste el Oboe? ¿Te habría gustado tocar otro instrumento?

I.- En Palencia, en las Jornadas de Puertas Abiertas, los profesores hacen demostraciones de sus instrumentos. Desde el primer momento, me llamó la atención el Oboe. A mis ocho años de entonces, me pareció el instrumento más raro y especial, tanto por su forma como por su sonoridad. No descarto, en el futuro, empezar violonchelo o algo de percusión. 

C.- ¿Cómo fue compaginar los estudios en el Instituto con los de música en el Conservatorio?

I.- Muy duro. En el Conservatorio no entendían que tenía que estudiar lo del Instituto y en el Instituto que tenía que estudiar lo del Conservatorio. Indudablemente, el peor curso fue 2º de Bachiller. 

C.- ¿Recomendarías tocar un instrumento?

I.- Indudablemente, sí. Te completa como persona además de desarrollar otras capacidades. 

C.- ¿Qué papel han jugado tus padres en estos buenos resultados? ¿Y tus profesores?

I.- Mis padres han sido mi apoyo más importante. También mis profesores, aunque me apena no haber podido contar con un poco más de estabilidad, ya que cada año ha sido uno distinto. Positivo porque tienes mucha información, pero negativo por la falta de continuidad.  

(Entrevista realizada el 5 de diciembre de 2018)

ENTREVISTA A GABRIEL ORDÁS FERNÁNDEZ

PREMIO FIN DE GRADO PROFESIONAL 2018: ESPECIALIDAD PIANO


Crónicas.- Bienvenido una vez más a nuestra sección Crónicas. Hace un par de años nos contabas que habías iniciado tus estudios profesionales de Piano con la finalidad de ampliar tu cultura musical y mejorar la lectura y habilidad al teclado con fines compositivos. Ahora que has acabado tus estudios en nuestro Conservatorio y además con honores, consiguiendo el Premio Fin de Grado de Piano, ¿crees que has logrado tus objetivos?

Gabriel.- Verdaderamente, sí. Estudiar piano me ha permitido mejorar en la comprensión completa de la partitura, la lectura a vista y la ordenación de las ideas musicales a nivel mental. 

C.- Este no es el único Premio con el que cuentas en tu carrera musical. Premio Fin de Grado Profesional de Violín 2016, 1er Premio en el Concurso de Música de Cámara 2016, Premio Nacional de Enseñanzas Artísticas Profesionales de Música 2016, ¿esperabas estos excelentes resultados también con el Piano?

G.- Cuando comencé mis estudios profesionales de piano lo hice con gran ilusión y enormes ganas. Después de eso, al tiempo que me iba encontrando más cómodo con el instrumento, obtenía unas calificaciones muy buenas. Aspiraba a lograrlo, pero casi como un sueño. 

C.- De las dos obras que interpretaste en la fase de concurso (Despedida” de Romeo y Julieta de Prokofiev y Fantasía en do menor KV 475 de Mozart), ¿cuál de ellas te resultó más complicada? ¿Con cuál te sientes más cómodo e identificado?

G.- La Fantasía de Mozart es una obra muy compleja, con una aparente sencillez en cuya interpretación se percibe cualquier imperfección. Su romanticismo permite crear, ya desde el inicio, una atmósfera a partir de la cual desarrollar el resto de la pieza. Consta de varias secciones que se deben correlacionar correctamente para convertir en un continuo. Frente a Mozart, Prokofiev me resulta apasionante: su impecable desarrollo temático o la manera en que rearmoniza las melodías transformándolas en únicas y maravillosas. Sin embargo, la manera en la que Mozart transporta al público a través de diferentes ideas y texturas pianísticas casi orquestales, determina que me identifique más con Mozart, a pesar de su complejidad.

C.- ¿Cómo fueron los momentos previos al Premio? ¿Qué sientes cuando te subes al escenario, en este caso, como pianista?

G.- Antes de salir a tocar, suelo aislarme de lo que me rodea realizando estiramientos y concentrándome en escuchar internamente la música que voy a interpretar. El hecho de no tener el piano conmigo mientras espero es un aspecto que me molesta bastante del instrumento, ya que tengo que contar con mi fe y la música en mi mente. Con el violín, me siento más arropado y seguro por el simple hecho de tenerlo entre mis manos. Como compositor, el sentimiento es distinto. Es un término medio entre el nerviosismo, la tranquilidad y el disfrute de estar escuchando algo propio. Me gusta estar entre el público y notar sus impresiones hacia mi obra.  

C.- ¿Crees que es importante la forma de estudiar y trabajar para obtener buenos resultados? 

G.- Por supuesto. Pero al mismo nivel, considero importante marcarse unos objetivos cercanos. No es útil ponerse una meta inalcanzable. 

C.- ¿Cuánto tiempo dedicas a la práctica del instrumento? ¿Cómo distribuyes tu tiempo para que tengan cabida las múltiples actividades a las que te dedicas?

G.- Tengo que confesar que al piano no mucho, una hora y media al día. El violín me roba un mínimo de tres horas diarias y el día tiene las horas que tiene. Con el piano, por falta de tiempo, procuro estudiar la partitura mentalmente, fuera del teclado. Aprovecho todos los ratos que tengo para ello, incluso cuando camino por la calle voy estudiando las partituras o le pongo digitaciones. 

C.- Actualmente te encuentras cursando Estudios Superiores de Composición y Piano en el Conservatorio Superior de Música de Oviedo. ¿Por qué escogiste ese centro? ¿Cómo te organizas para poder simultanear dos especialidades en el Conservatorio Superior además de continuar con la práctica del violín?

G.- Cuando hace dos años terminé mis Estudios Profesionales de Violín, no dudé en continuar con mis estudios de Composición en Oviedo. Este departamento cuenta con excelentes profesores y hasta la fecha no me ha decepcionado. Con respecto al piano, y a pesar de los pocos meses que llevo matriculado en esta especialidad, me fascina la manera en que mi actual profesor aborda el trabajo. ¡Para qué irme a otro lado si aquí tengo la suerte de contar con todo lo necesario! Además, indudablemente, aquí cuento con el apoyo de mi familia. 

C.- ¿Qué repertorio de Piano estás preparando actualmente? 

G.- Estoy trabajando varios Preludios de Debussy, compositor que me apasiona. Además, estoy estudiando las quince invenciones de Bach a dos voces. Y cómo no, conociendo nuevo repertorio español a través de la Sonata de Blasco de Enebra, compositor sevillano del siglo XVIII. 

C.- ¿Tienes algún intérprete favorito de piano? ¿o quizá varios dependiendo del repertorio de que se trate?

G.- Más bien varios, aunque me declaro fiel seguidor de Glenn Gould. Me fascina su carácter, su personalidad y su manera de entender el mundo a través de la música. Con compositores lo tengo claro: Bach. Es como ir a comer a casa de la abuela y pedir fabada. Bach es un valor seguro. 

C.- ¿Cuáles son tus objetivos pianísticos? 

G.- Seguir adelante hasta donde llegue, aunque mi instrumento principal sigue siendo el violín. 

C.- ¿Crees que las tempranas influencias musicales recibidas en el hogar son el motivo de tu enorme interés por la música? 

G.- Sin duda. Escucho música clásica desde que me encontraba en el vientre materno. Aunque mis gustos se decanten indudablemente hacia Bach, la música de Mozart se escucha en mi casa en todo momento. En mi familia no existen músicos profesionales. Escogí el violín porque mi tía estudió violín en este Conservatorio Profesional. Además, mi padre es un gran melómano que asiste a cuantos conciertos puede.  

C.- ¿Si hubieras nacido en otro tiempo y otro lugar tus intereses serían los mismos?

G.- Si me quitaran la música no sabría qué hacer con mi tiempo. Mi vida está dedicada íntegramente a ella. 

C.- ¿Qué pieza invitarías a escuchar a aquellos jóvenes de tu edad que dicen no disfrutar escuchando música clásica para hacerles cambiar de opinión? 


G.- Música de otros jóvenes compositores contemporáneos. Está instaurado el ideal de que la música contemporánea es algo incomprensible dedicado a un público muy reducido. En mi opinión, las composiciones actuales que pretenden hacerse entender por el público y acercarse a él, lo consiguen y crean adicción.  

C.- ¿En qué aspectos de la enseñanza de la música clásica incidirías para que resultara más atrayente a los niños y jóvenes? 

G.- En los colegios, la labor de las orquestas asturianas con sus conciertos didácticos es insuperable. En cuanto a los Centros de Enseñanza Secundaria, deberían organizar más conciertos y audiciones protagonizados por los propios alumnos. 


C.- ¿A quién te gustaría dedicar este premio?

G.- A mi familia y amigos, y de manera especial a mis profesores de piano durante esta etapa: Vanesa Chamorro y Francisco Jaime Pantín, sin cuyas enseñanzas no habría logrado este Premio. 

(Entrevista realizada el 4 de diciembre de 2018)

ENTREVISTA A ENOL GARCÍA GONZÁLEZ

PREMIO FIN DE GRADO PROFESIONAL 2018: ESPECIALIDAD GAITA


Crónicas.- ¿Era la primera vez que te presentabas a un Premio de Gaita?

Enol.- No. En Asturias tenemos la grandísima suerte de que sea habitual organizar concursos de música tradicional, así que ya había participado en alguno anteriormente. En este tipo de certámenes el nivel del repertorio exigido es bastante alto, similar al del Premio del Fin de Grado Profesional. Aunque a diferencia de este, nunca son con acompañamiento de piano. 

C.- ¿Qué ha significado para ti recibir este Premio? ¿Consideras que es un buen remate para tus Estudios Profesionales?

E.- Sin duda. Es la conclusión que anhelaba: obtener el título de Grado Profesional y además con Premio. No creo que actualmente me abra muchas puertas, pero ahí está. Quizás el día de mañana la gaita cobre más importancia y suponga algo más a nivel a profesional.

C.- De las piezas que interpretaste durante la fase de concurso, ¿cuál te resultó más complicada? ¿Por qué escogiste la Xota´l centru como obra libre? 

E.- La obra obligada, “La Suite de les Mariñes”, fantasía para gaita y piano compuesta por Ramón Prada en 2008, es la que presenta más dificultad debido a su digitación. La pieza libre, “Xota´l Centru”, es un arreglo mío de una danza tradicional, organizada a la manera en que se bailaba en la zona centro de Asturias. La elegí porque me siento plenamente identificado con el folklore. Esta pieza representa mis inicios en el mundo de la gaita. 

C.- ¿Cómo fueron los momentos previos al Premio? ¿Qué sientes cuando te subes al escenario?

E.- Llevo trece años tocando en público, como solista o en diferentes agrupaciones. Considero que ya me ha pasado de todo. Con nueve años me presenté a mi primer concurso. Era invierno y hacía frío. Cuando me subí al escenario, el instrumento estaba tan frío que no había manera de hacerlo sonar bien. Después de esto, no creo que me pueda suceder nada más angustioso. 

C.- ¿Crees que es importante la forma de estudiar para obtener buenos resultados?

E.- De manera indiscutible. Durante mi paso por el Conservatorio he ido cambiando mi forma de estudiar para hacerla mucho más efectiva. Tocar de principio a fin, una y otra vez, no sirve para dominar una pieza y superar las dificultades. La práctica de ejercicios diarios y pequeños pasajes de pocos compases es lo que me da mejores resultados. 

C.- ¿Cuánto tiempo dedicas diariamente a estudiar gaita?

E.- Mientras cursaba estudios en el Conservatorio, un mínimo de hora y media. Actualmente poco, aunque sí, diariamente. Es mi tercer curso en Ingeniería Informática y, ahora que he acabado el Grado Profesional, quiero centrarme en mis estudios universitarios. 

C.- ¿Has pensado en iniciar Estudios Superiores de Gaita? 

E.- Este es el primer año en que se pueden cursar en Oviedo. Las pruebas de acceso se celebraron en septiembre y no en junio junto con las demás especialidades. Además de precipitado, me temo que no esté todavía demasiado bien estructurado. Aunque en su momento llegué a plantearme la matrícula a tiempo parcial, en este momento no lo veo viable por falta de tiempo. Cuando acabe en la Universidad, seguramente.  

C.- ¿Qué repertorio estás preparando actualmente?

E.- No estoy trabajando nada nuevo. Tengo mucho repertorio anterior y ejercicios a medio hacer. Estoy afianzando mi técnica y repasando.  

C.- ¿A qué edad empezaste a tocar la gaita?

E.- Con siete. Comencé en la Escuela de Música de Laviana. 

C.- ¿Por qué elegiste la gaita? ¿Te habría gustado tocar otro instrumento?

E.- No tocar la gaita para tocar otro instrumento, no. Pero además de Gaita, no me habría importado dominar otro instrumento. De hecho, antes de que se implantase el Grado Superior me entraron tentaciones de matricularme en Composición, y para ello habría necesitado un mayor dominio del piano. También, debido a mi pasión por la música tradicional, me defiendo con algún que otro instrumento como la pandereta o el tambor. 

C.- ¿Cómo ha sido compaginar el Instituto y la Universidad con el Conservatorio?

E.- Durante mi etapa en el Instituto, muy bien. Segundo de Bachiller que es el peor me coincidió con cuarto de Profesional. El único problema que tuve en esos cuatro años fue la coincidencia de los exámenes de la PAU con algún examen en el Conservatorio. Los cursos siguientes fueron mucho más complicados: me pasaba el día en Oviedo, ¡me habría gustado que los días tuvieran más de veinticuatro horas!

C.- ¿Qué importancia tiene la música en tu vida?

E.- Además de mi afición por la música tradicional, el Conservatorio me ha hecho descubrir la música clásica. 

C.- Después de tu experiencia, ¿recomendarías tocar algún instrumento?

E.- No lo considero imprescindible, pero sí enriquecedor. No hace falta tener estudios para disfrutar haciendo música. Sin embargo, el hecho de cursar Estudios Profesionales te hace entender la música de otra manera. 

C.- ¿Qué papel han jugado tus padres en estos buenos resultados? 

E.- Estudiar música fue una decisión personal. En mi familia no hay nadie que toque un instrumento. Recuerdo que siendo bien pequeño ya me llamaban la atención la gaita y el tambor. La ayuda de mi familia a lo largo de todos estos años ha sido incondicional. ¡Ya hay que tener apoyos para con 14 años venir a Oviedo todos los días!

(Entrevista realizada el 19 de diciembre de 2018)

GABRIEL ORDÁS FERNÁNDEZ Y SANTIAGO SEGOVIA ARIZA, PREMIOS EXTRAORDINARIOS DEL ALUMNADO DE ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS PROFESIONALES DE MÚSICA 2018



Con fecha, 4 de diciembre de 2018, la Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias ha resuelto conceder a nuestros dos antiguos alumnos, Gabriel Ordás Fernández (Piano) y Santiago Segovia Ariza (Fagot), dos de los tres Premios Extraordinarios al alumnado de Enseñanzas Artísticas Profesionales de Música 2018 en el Principado de Asturias. 

Este galardón permitirá a nuestros dos exitosos exalumnos no solo recibir la suma económica destinada por la Consejería a estos Premios, sino también optar al Premio Nacional Extraordinario de Enseñanzas Artísticas Profesionales de Música 2018. 

ENTREVISTA A ANASTASIA PICHURINA Y PABLO PÉREZ

            

1ER PREMIO EN EL XII CONCURSO DE MÚSICA DE CÁMARA DEL CONSERVATORIO PROFESIONAL DE MÚSICA DE OVIEDO

“Me paso el día rodeado de música clásica”
“La música clásica forma parte de mi vida”

El pasado 11 de junio de 2018, se celebraba el XII Concurso de Música de Cámara del Conservatorio Profesional de Música de Oviedo, en el que el dúo, formado por Anastasia Pichurina Esipovich de 2º de Música de Cámara y Pablo Pérez Gayo de 3º, obtenía el 1er premio tras la interpretación de la Sonatina op. 100 de Dvorak y la sonata en fa menor de Mendelssohn. Este próximo 23 de noviembre, durante la Ceremonia de celebración de Santa Cecilia, recibirán el ansiado galardón. 

Crónicas.- Esta era la primera vez que os presentabais al Concurso de Música de Cámara.  

Anastasia y Pablo.- Sí, la primera. Aunque ya habíamos oído hablar de la existencia del concurso, no nos planteamos presentarnos hasta que nuestro profesor de la asignatura, Adolfo, nos lo propuso. Nos pareció una fantástica idea y nos pusimos a trabajar inmediatamente. 

C.- ¿Esperabais este resultado?

A y P.- No, nos preparamos para el concurso pensando que sería un estímulo más para trabajar, pero, dado que los demás participantes cursaban cursos más altos, nunca sospechamos que obtendríamos el primer premio.

C.- ¿Conocíais a vuestros contrincantes? 

A. y P.- Sí, sabíamos con antelación que también optaban al premio otros dos cuartetos, y estábamos seguros de que harían un buen papel. Conseguir el primer premio fue de lo más inesperado, nos alegramos mucho de que ellos también obtuvieran premios. 

C.- Con respecto al repertorio que interpretasteis, la Sonatina op.100 de Dvorak y la sonata en fa menor de Mendelssohn, ¿qué sentimientos albergabais?

A. y P.- Nos sentíamos mucho más seguros tocando Dvorak ya que llevábamos más tiempo trabajándolo, pero sin ninguna duda la sonata en fa menor es la que más nos gustaba. Habíamos comenzado a trabajar Mendelssohn hacía relativamente poco tiempo y fue realmente duro tenerla lista a tiempo para el Concurso. Además de practicar un día a la semana durante la clase de Música de Cámara, nos reuníamos en abundantes ocasiones para ensayar y que estuviera rematada a tiempo. Fue muy motivador, aunque quizás un poco estresante durante la semana previa a la actuación. 

C.- ¿Cuánto tiempo dedicáis a ensayar juntos?

A. y P.- Por norma general tenemos una hora semanal de clase de Música de Cámara. Además, siempre que es necesario: ante la proximidad de una audición, el Concurso o un concierto; ensayamos en las cabinas de estudio del Centro. 

C.- ¿Cómo fueron los momentos previos a vuestra actuación?

P.- Poco a poco, he ido superando los nervios de las primeras actuaciones en público, y aunque sentía mucha responsabilidad, no estaba especialmente nervioso, o por lo menos, no más que si hubiera sido una audición.
A.- Más que los nervios justo antes del Concurso, recuerdo el estrés de la semana anterior, el concurso fue como una audición más. Como siempre que tengo una audición en público, acostumbro a escuchar varias veces en casa grabaciones de lo que voy a tocar. Me pongo nerviosa justo antes de salir al escenario, pero cuando empiezo a tocar mis nervios desaparecen. 

C.- ¿Qué agrupaciones habíais formado en cursos anteriores de Música de Cámara?

P.- Tanto en tercero como en cuarto toqué en un trío, si bien con distintos instrumentos, primero con violín y flauta y ya el curso pasado con viola y clarinete. 
A.- Casualmente, el curso pasado también trabajé en un trío, pero yo, con cello y piano.  

C.- ¿Qué repertorio os gustaría preparar el curso próximo?

A. y P.- En principio, seguiremos tocando tanto Dvorak como Mendelssohn para la Ceremonia de Santa Cecilia. 

C.- ¿Pensáis seguir tocando juntos en el futuro?

A. y P.- No lo hemos pensado todavía, estaría bien visto el resultado. Sin embargo, pensamos que también sería interesante tener la oportunidad de formar otras agrupaciones y aprender a trabajar en ellas. Además, depende en gran medida de los horarios de otras asignaturas. 

C.- ¿Cuándo empezasteis a tocar vuestros respectivos instrumentos?

A.- Empecé a tocar el violín cuando tenía siete años, recibiendo clases en la Escuela Municipal de Música de Oviedo. Mi influencia fueron mis padres; ambos son músicos y me animaron para que iniciara mis estudios musicales. Elegí el violín por decisión propia; pero el piano, instrumento que toca mi madre, también me gusta mucho. 
P.- Empecé mis estudios de Música en la Escuela de Música Divertimento de Oviedo a la edad de tres años, y a tocar el piano con cuatro o cinco. Mis padres me cuentan que desde el principio tuve claro que instrumento elegir. El piano forma parte de mi vida desde que tengo recuerdos. 

C.- ¿Qué papel han jugado vuestros padres en estos buenos resultados? 

P.- Sorprendentemente, aunque mis padres no son músicos, han luchado para que tuviera una educación musical y siempre me han apoyado incondicionalmente. 
A.- Los consejos de mis padres me han ayudado en la preparación de las obras del Concurso. Están muy contentos de que yo también toque un instrumento y de poder compartir sus sentimientos hacia la música conmigo. 

C.- ¿Qué importancia tiene la música clásica en vuestras vidas?

P.- Además de recibir clases en el Conservatorio, estudio en la facultad de Musicología. Podría decir que me paso el día rodeado de música clásica y que quiero dedicar mi vida a ella. 
A.- La música clásica es muy importante para mí. Forma parte de mi vida y me gustaría que en el futuro siguiera siendo así. 


(Entrevista realizada el 18 de junio de 2018)


I ENCUENTRO "ACORDEONES EN EL CAMINO"


Más de 50 acordeonistas se reunieron, el pasado viernes, 13 de abril, en el Teatro San Francisco de León, en un encuentro en el que participaron alumnos de Conservatorios y Escuelas de Música de León, Bembibre, Valverde de la Virgen y Oviedo.
El teatro agotó las localidades para presenciar el encuentro, en el que los alumnos de acordeón del Conservatorio Profesional de Música de Oviedo actuaron con gran éxito. Pasado el concierto, la expedición que representaba al centro realizó una visita a la bonita ciudad leonesa, disfrutando de una bella visita cultural y de una agradable jornada de convivencia.